PAPI, ¿TIENES TIEMPO PARA MI?

Papi, Cuánto ganas? Dijo el pequeño con voz tímida fijando sus
Expresivos ojos en su agotado padre que llegaba del trabajo. "No me molestes, hijo?
No ves que vengo muy cansado!!
"Pero, papi. Dime por favor, Cuánto ganas?" Insistió
"Doscientos pesos al día".
Respondió el hombre irritado con tal de quitárselo de encima. El
niño se asió de su saco y le dijo, ..."Papi, ?me prestas cien pesos?

El padre monto en cólera y tratando con brusquedad al niño, le
dijo: "Así que para eso querías saber cuanto gano. Vete a dormir y no
me estés molestando, Muchacho aprovechado.

Ya había caído la noche cuando el padre se puso a meditar sobre lo ocurrido.
El incidente lo hizo sentirse culpable. Tal vez su hijo quería comprar algo...
Había estado muy ocupado en el trabajo últimamente y no estaba al
Tanto de los acontecimientos del hogar. Queriendo descargar su conciencia
dolida, se asomo a la habitación del pequeño.

"Hijo, estas dormido? El niño abrió los ojos a medias. "Aquí tienes
el dinero que me pediste. ¿Para que lo querías?" Tallándose los ojos, su
Hijo metió la maniata debajo de su almohada y saco varios billetes arrugados.


Es que quería completar. ¿Me vendes un día de tu tiempo?


Este conocido pasaje del dominio popular fue representado en un pequeño "squetch" por algunos de nuestros niños de la iglesia a modo de recordatorio para los papás, que cada día se ven mas agobiados por las exigencias económicas que el mundo nos presenta. Sin embargo, como cristianos sabemos que no luchamos solos y que nuestro SEÑOR a prometido cuidarnos y suplir toda necesidad (Mt:6-25) con el fin de que podamos dedicar el mayor tiempo a buscar su reino y su justicia ( Mt :6-33) y dentro de esta búsqueda esta el mandamiento de enseñar a nuestros hijos la palabra del señor (Deut:6-7), procurando de esta manera, apartar un tiempo diario para nuestros hijos.
Fue así como siguiendo el cuarto mandamiento, las integrantes del ministerio Femenil organizaron un convivió a los papás, reconociéndoles con una bella reflexión el papel tan importante que nuestro señor Jesucristo les ha delegado como cabeza de su hogar (Efe:5-23)

Felicidades y gracias al grupo de la femenil por su excelente organización, ya
que al final del evento hasta se dieron el lujo de invitar unas ricas y deliciosas
comida a todos los que asistimos.

El Señor les bendiga Hermanas!
(una disculpa por la calidad de las fotos)

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